
Sernageomin advirtió en febrero alto riesgo de aluviones en quebradas de Las Condes
Ocho meses antes del aluvión que afectó al sector de San Carlos de Apoquindo, en la comuna de Las Condes, el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) había advertido sobre el alto peligro de remociones en masa en las quebradas de la precordillera de Santiago y formulado una serie de recomendaciones para prevenir nuevos episodios.
Así consta en el Reporte Técnico de Remoción en Masa Metropolitana 02/2026, elaborado el 11 de febrero de 2026 tras un sobrevuelo realizado el día 6 de ese mes, luego de las intensas lluvias registradas el 31 de enero, que provocaron la activación de las quebradas La Honda y Apoquindo.
El informe identificó flujos de detritos —desplazamientos de agua, barro, rocas y otros materiales— en las quebradas La Honda, Grande, Los Almendros y Apoquindo, y calificó el estado del fenómeno como activo.
Incendios y lluvias entre los factores de riesgo
Entre sus principales conclusiones, Sernageomin señaló que el episodio no constituía un hecho aislado, sino una reactivación de procesos en un territorio altamente susceptible a este tipo de fenómenos.
El organismo explicó que la generación de estos flujos se relacionaba con la combinación de precipitaciones intensas, pendientes pronunciadas, temperaturas elevadas y suelos expuestos tras los incendios forestales ocurridos en enero de 2026.
Durante el sobrevuelo, los especialistas observaron una marcada pérdida de cobertura vegetal en las partes altas de las quebradas, con ausencia de pastos, arbustos y árboles, además de material quemado. Según el reporte, estas condiciones habrían reducido la capacidad de infiltración del agua lluvia y favorecido el escurrimiento superficial, incrementando el impacto erosivo en las cuencas.
El documento también advirtió que el área estaba catalogada como una zona de alto peligro de remociones en masa e inundaciones, de acuerdo con el mapa de peligros elaborado por Sernageomin para la cuenca de Santiago.
En particular, el organismo señaló que las áreas próximas a los cauces podían experimentar flujos de detritos ante precipitaciones líquidas de alta intensidad, superiores a 10 milímetros por hora. También identificó riesgos asociados a la acumulación de aguas lluvias en zonas urbanizadas, debido a la impermeabilización del suelo y a la existencia de pasos bajo nivel con drenajes insuficientes.
Las recomendaciones para la Municipalidad de Las Condes
El reporte incluyó cuatro recomendaciones dirigidas al municipio para reducir la exposición de la población a futuras remociones en masa.
En primer lugar, planteó realizar estudios hidrológicos e hidrometeorológicos detallados, con modelos que permitan determinar el comportamiento de las cuencas y delimitar las zonas que podrían verse alcanzadas por estos fenómenos. Estos análisis, añadió, debían considerar las áreas urbanas, los sectores expuestos a incendios y su compatibilidad con el Plan Regulador Comunal.
En segundo término, recomendó no autorizar asentamientos, ampliaciones ni construcciones en zonas de alcance de remociones en masa —como laderas de fuerte pendiente, lechos de quebradas, abanicos aluviales y terrazas fluviales— sin contar con un estudio de peligros naturales previamente visado por Sernageomin.
Asimismo, propuso instalar señalética de advertencia por peligro de flujos de detritos, con asesoría del organismo para definir su ubicación y diseño, e informar a la comunidad sobre los riesgos existentes en el sector.
Planes de evacuación y obras de control aluvional
Sernageomin también formuló recomendaciones específicas para Senapred. Entre ellas, pidió establecer una mesa técnica permanente con autoridades locales y organismos competentes, destinada a integrar información cartográfica, imágenes de drones, antecedentes topográficos, registros de eventos históricos, el estado de las obras de mitigación y los instrumentos de planificación territorial.
Según el documento, esa instancia debía generar planes de evacuación y protocolos de actuación ante amenazas de remociones en masa. Además, recomendó implementar un monitoreo sistemático de las variables meteorológicas que pueden desencadenar estos fenómenos en las zonas cordilleranas de Las Condes.
Otra de las medidas propuestas fue definir franjas de protección de 40 metros a cada lado de los cauces como zonas de riesgo natural, conforme a la referencia normativa indicada en el informe. Estas áreas debían destinarse exclusivamente a espacios verdes, sin instalaciones permanentes ni uso nocturno.
Al Ministerio de Obras Públicas (MOP), en tanto, el organismo recomendó ejecutar labores periódicas de limpieza y mantenimiento de los cauces para favorecer la escorrentía y prevenir bloqueos durante crecidas rápidas.
También planteó realizar estudios técnicos para diseñar obras de control aluvional y manejo de aguas lluvias, coordinar inspecciones en terreno con Sernageomin y evaluar el rediseño de puentes y secciones de cauces considerando la magnitud de los eventos recientes.
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